Se realizan mediciones precisas en el sitio y se crean diseños personalizados que se ajustan a las especificaciones.
El equipo de instalación se encarga de colocar los canceles en el lugar deseado, asegurando que queden correctamente ajustados y sellados
Se realizan inspecciones y pruebas para asegurar que los canceles cumplen con los estándares de calidad y funcionalidad. Finalmente, se entrega el producto al cliente, junto con un seguimiento para garantizar su satisfacción.